lunes, 14 de febrero de 2011

"Volver al Pasado"

Como una de las tantas veces que la imaginación se nos dispara, catapultada por algún pensamiento, sueño o recuerdo, mi imaginación se vio una vez más amenazada, tomo vida propia y se fue. Sólo quedo mi cuerpo vacío como esperando desinflarse sosteniendo un libro que ya no podía continuar siendo leído. El motivo de dicha fuga fue un nombre: Alejandro Riera. En “La Patagonia Rebelde” de Osvaldo Bayer, libro muy popular, se cuenta la historia de los fusilamientos de unos 1.500 trabajadores patagones (peones y obreros), que iniciaron una saga de huelgas a sus patrones por mejoras salariales, reducción de las interminables jornadas y mejores condiciones. Esto se inicio en las postrimerías de los años 20 en la provincia de Santa Cruz y zonas aledañas y terminó con la matanza final, en el año 1922, llevada a cabo por el entonces Teniente Coronel Benigno Varela. Y digo que puede ser conocida porque además del libro, este pedazo de escritor es también guionista y en los años 70 fue llevado al cine. Film protagonizado por Federico Luppi, Pepe Soriano y Héctor Alterio entre otros. Y que obviamente recibió el mejor elogio que un escritor que cuenta verdades en épocas de mentira puede recibir, la censura.

Entonces este tal Alejandro Riera, fue nombrado junto a otras nueve personas (todos gallegos) que llevaban a cabo una reunión para ultimar detalles acerca de las huelgas, esto ocurría en la asociación obrera de Río Gallegos, Capital provincial. Cuando entró la policía a punta de armas y se los llevo a toditos acusándolos de anarcosindicalistas.

No pude proseguir mi lectura. Inmediatamente comencé a pensar en mi tío abuelo, ese que no conocí y que me hubiese gustado hacerlo. De pronto recordé que en otros de mis anteriores viajes intergalácticos de realidad no ordinaria tuve la suerte de entablar una linda relación con Christopher Lloyd (el excéntrico científico de “volver al futuro”) entonces me le fui a verlo para convencerle de que me prestara la máquina o auto del tiempo, más conocido como Delorean, y luego de una extensa charla en la que me contó lo mal que lo había tratado el paso del tiempo a él y a su máquina ya deteriorada ( lo que me hizo pensar la ironía de la vida) pues entonces me lo prestó, pero con dos condiciones: 1ra. Lo tenía que devolver el lunes a más tardar, ya que el martes tenía turno para el taller, le iban hacer cambio de aceite y filtro; y la otra condición que para mí, más que condición fue un honor, llevarlo conmigo al gran Michael Fox. Además este era el único capaz de trasladarme a los años 20.

La cuestión es que, luego de ponernos al día con Michael, luego de haberle confesado que sus películas recién me gustaron de grande. Confesión que creo una atmósfera de sinceridad sin estribos y él, llorando y temblando producto de su mal llevado parkinson me confesó lo mal que le hizo la fama. Como suele sucederles a personas que aún son muy jóvenes como para saber sobrellevarla.

Tratando de levantarle el ánimo – repuse: _ ¡Por eso yo me voy a ser famoso una vez muerto! Al fin pudiéndole robar una sonrisa a ese que tantas me quito.

Nos pusimos en marcha, marco en la computadora de abordo el año, el día y la hora a la que viajábamos y partimos con el Delorean cagando fuego.

Mientras viajábamos plácidamente en el espacio y el tiempo, tomando unos mates aproveche el momento para hacerle una pregunta a Michael que no podía evitar.

__ ¿Teniendo una enfermedad terminal y una maquina del tiempo a la vez, como es que no te has hecho un viajecito al futuro más cercano en el que el Parkinson sea curado con la sola ingesta de una pastilla o una inyección como si de un dolor de cabeza o resfrío se tratase? A lo que me respondió: _ Dios así lo quiso, es el precio que tengo que pagar por mi fama, por esas noches de grandes excesos.

¡Guau! –pensé- este tipo la debe haber vivido en grande. Y su tono sonó tan seco como seguro en sus palabras, por lo que decidí no insistir. Aparte es muy común que quienes alguna vez supieron gozar de una fama repentina, luego, una vez evaporada ésta, se vuelquen a estupefacientes como: drogas, alcohol o religión.

Finalmente llegamos y de forma estrepitosa como sólo el Delorean lo puede hacer. Dos señoras sentadas mateando bajo la galería de la única casa de la zona, al ver estrafalaria aparición se comentaron una a la otra _ ¡Ha visto Albertina, cose mandinga! Indudablemente estábamos en Argentina en los años 20. Nos acercamos a la casa y comienzo a escuchar una voz familiar, me concentro y logro oír una voz muy parecida a la de Mirtha Legrand en la radio y que justamente estaba refiriéndose al conflicto de la Patagonia:

_ ¡No puede ser, estos anarquistas que no quieren trabajar, en la Argentina nadie quiere trabajar che. Así, no!

No puede ser, (me digo) no me dan los números, les pregunto a las señoras si es Mirtha, y me responden _ Claro, La Chiqui, como sorprendidas de mi ignorancia.

Les pido si tienen el periódico del día, cuando me lo dan veo que estamos en los años 20, pero me percato de que no estamos en Santa Cruz, no sólo porque el diario dice Bs.As. (motivo más que suficiente) sino que además cuando lo comienzo a ojear, dentro, debajo de página, muy pequeño veo una inadvertida nota concerniente a la huelga ocupando un diminuto espacio formado por un rectángulo perfecto de 4 x 8cm. como no se puede esperar otra cosa de un diario porteño y unitario, cual lejano sur tiene más que ver con Chile que con Argentina. Mientras que la nota de tapa reza acerca de la Ley Seca en EE.UU.

Salimos con Michael despavoridos para Santa Cruz, en el viaje le voy contando detalles.

Una vez que llegamos a Río Gallego, preguntamos por la comisaría hasta que atinamos con ella. Me bajo solo, porque Miky me dice que es asunto de familia y él no tiene nada que hacer, mientras tanto se queda revisando el Delorean que recalentó un poquito.

Ingreso a la comisaría y pregunto por mi tío abuelo. Un hombre robusto y marmolado en sus rasgos gallegos y tehuelches indaga sobre quien es mi tío abuelo, a lo que respondo _ Alejandro Riera, con una voz cargada de orgullo advirtiendo luego que este defecto o virtud no es bien visto por esos lares. Desinflo el pecho y pregunto si podría verlo, esta vez cargado de amabilidad que por ser poco vista, es también muy efectiva.

Luego de esperar una hora aproximadamente, en la que me deleito con una parodia del himno argentino proveniente de las celdas de unos anarquistas (quizá para provocar a los guardias) que cantaban: -¡Y los niños del mundo responden, dame pan, dame pan, dame pan!- Lo que provoco en mí una verdadera risotada.

Finalmente viene mi robusto amigo policía y me dice que puedo pasar, pero un ratito nomás, ya que esta por caer un preso muy peligroso y no puede haber nadie exógeno al recinto.

Me lleva hacia la celda de mi tío y ahí lo veo, tiene un aspecto cansino y descuidado, parece tener unos 35 años aproximadamente, me ve y me pregunta quién soy. Me presento como Facundo solamente. No quise darle mi nombre completo ni de donde vengo ya que es largo de explicar y tenia muy poco tiempo para poder interpretar esos jugosos años de la historia, que nuestros maestros han decidido silenciar. Quise en cambio escuchar lo que esa persona tenía para contar, su historia.

Empecé por preguntarle su edad, lo que me sorprendió cuando me contó que tenía 26 años.

_ ¿Sos periodista?

_ No, interprete de la historia- respondí

_ ¿Que es eso?

_ Algo así como alguien que quiere saber la verdad, pero por sus propios protagonistas.

Luego sin más preámbulos ni eufemismos opte por ir al grano.

_ ¿Es verdad lo que dicen, que sos anarquista?

_ Sabes lo que pasa Facundo, que cuando alguien nunca vio llover, una garúa es chaparrón.

Pienso en sus palabras y aunque las entendí claramente, prolongo un silencio tratando así de que se explaye, y lo logro:

_Cuando se pide a los patrones más de dos comidas por día, –continua- un día de descanso, que las jornadas tengan fin, aumento de salarios, que las habitaciones de 4 x 4 en la que dormimos amontonados a veces de hasta 7 tengan ventilación, mientras los animales tienen mejor suerte en los establos. Cuando pedimos baños con agua caliente, necesitamos dormir en colchones con frazadas, ni siquiera pedimos camas, pedimos velas, también pedimos tener otra muda de ropa o dinero para obtenerlas por nuestra propia cuenta, no trabajar los días que nos encontramos enfermos, una revisación medica no estaría de más, muchos mueren de pulmonía por no permitirles sus patrones ser tratados como corresponde. Cuando estas inquietudes son llevadas a los patrones, es de esperar que nos traten de anarquistas o como mierda sea. En definitiva, lo que exigimos es ser tratados como personas ¿tan difícil de entender es eso? -Sigue- Te voy a decir algo: Siempre que el débil luche por sus derechos y esa lucha atente contra la perpetuidad del fuerte, que precisamente son quienes violan esos derechos, cuando amenacemos sus plácidas y lujosas vidas, pues entonces estos últimos van a utilizar todas sus influencias, dinero y poder para desdibujar las cosas llamándonos anarquistas, comunistas, ladrones, haraganes, etcétera.

Mientras me dice estas palabras no puedo dejar de pensar en el caso de Medio Oriente y EE.UU., en el que este último tilda al anterior de terrorista para ser avalado por todo el ignorante mundo mientras roba cuantos recursos naturales tengan estos. Pienso en las palabras del escritor uruguayo Eduardo Galeano, dando la receta para obtener un terrorista: “Invade un país cualquiera, toma un padre de una familia cualquiera, prívalo de transitar libremente, bombardea la fabrica en la que trabaja, bombardea la escuela de sus hijos, matando a uno y dejando a otro herido para que este lo lleve de urgencia al hospital, el que nunca lo atenderá ya que también será destruido, entra a su casa mata a su señora luego de violarla, despójalo de cuanta riqueza y dignidad tenga y ahí tendrás un terrorista”. (Sepan disculparme mis estimados lectores, es una licencia literaria que no puedo evitar)

Volviendo con Alejandro, este prosigue con sus sobrados argumentos de lo injusto de este proceder- me dice que- Mientras el señor feudal no logre concebir que el fruto más preciado de la tierra es el hombre y no el fruto en sí, vamos a seguir siendo tratados peor que a los animales. Exigimos que nos reconozcan como sindicato._ ¿Sabes por qué queremos una reducción de la jornada laboral?- me pregunta.

_ No

_ Para estudiar, para terminar la escuela, para aprender a leer y escribir, para no sentirnos inferiores a nadie, para ser tratados como iguales, para defendernos de quienes quieren liquidarnos por el solo hecho de que existimos en grandes cantidades.

Me es inevitable pensar en la natural sabiduría de esta persona y cuan lejos llegaría, teniendo la posibilidad de estudiar, pero así de mal están las cosas. Estos obreros rurales que a sabiendas o no, están refutando a Marx, ya que no hacen falta industrias para que el obrero tome conciencia de clase.

Cuando estamos en lo mejor de la charla, llega el guardia para decirme que me tengo que ir y a empujones me lleva. Levanto la voz para despedirme de mi pariente, le prometo que lo voy a contar a quienes quieran escuchar. En ese momento veo en el largo pasillo como entran a un reo con más custodia que la reserva federal, cuando se acerca observo que es apenas un adolescente de escasa estatura y unas orejas muy llamativas, advierto que se trata del famoso “petiso orejudo”, el asesino de niños con un prontuario que conmociono a la sociedad argentina en esos años; y debo reconocer que cuando paso frente a mí, me invadió una ola de temor que nunca antes había experimentado. Logre escuchar que lo estaban trasladando al polar penal de Ushuaia ya que de todos los anteriores lo habían expulsado por su bélica conducta y como un temporal azoraba las inmediaciones se decidió que el presidiario pasase la noche en aquella comisaría.

Finalmente pude continuar a pesar de mi estupor. En la salida ya, me encuentro con un numeroso grupo de personas reclamando por la libertad de los trabajadores. Y como dentro de la comisaría pude oír que en unos instantes cuándo llegue la orden, comenzarían a reprimir, trate de advertirles a los que más pude antes de irme, ya que no me podía quedar ahí, debido a que el riesgo era mayor y yo le había prometido a mi tío denunciar lo que ellos no. Entonces recordé a Chaplin (ese inocente comunista) cuando cruzando una calle, en medio, ve una bandera extendida en el suelo, la levanta tomándola del cabo, en busca de su dueño, e inmediatamente dobla en la esquina una manifestación comunista, los de la primera fila lo toman de los brazos a la pasada haciéndolo encabezar la misma, éste, impotente, sacude los brazos y de esa manera a la bandera que a pesar de las imágenes daltónicas de la época se puede apreciar claramente que es roja, y que para su mala suerte al instante llega la policía y como siempre, tiene que salir corriendo.

Pues entonces decido irme, no soy Chaplin (aunque me gustaría), aparte Michael me esta esperando. Me subo al Delorean y salimos. Michael había ido a pedir agua caliente para los mates de la vuelta, yo le sebo mientras él maneja, me pregunta como me fue, a lo que contesto: mejor de lo que pensé. Realmente valió la pena.

Esto es un humilde homenaje a los 1500 trabajadores que no pudieron contar la historia, entre ellos mi tío abuelo. Fueron cobardemente fusilados por orden y gracia del Coronel Benigno Varela que primero les hacia cavar sus propias fosas antes de matarlos, aunque varios fueron sepultados estando aún vivos.

Estas series de faenas y asesinatos a mansalva, comenzó a fines de 1920 y finalizo en enero de 1922.

En la noche buena de 1922 la Sociedad Rural y la flor y nata de la afortunada sociedad levanta las copas por el teniente Varela como el héroe de La Patagonia. Muerto el perro, se acabo la rabia.

El 27 de enero de 1923 un ferviente anarquista alemán recientemente nacionalizado, Kurt Gustav Wilckens, espera al Coronel Varela en la puerta de su casa de Bs.As. en Palermo, cuando el Coronel sale, Wilckens lo increpa arrojándole una bomba casera que los deja mal heridos a ambos ya que cae en medio de los dos, el Coronel Varela no logra desenfundar el arma a tiempo, pues entonces el anarquista vacía el cargador de su Colt, dos tiros son suficiente para acabar con la vida de Varela, logrando finalmente la anhelada justicia para sus paisanos ideológicos. Como producto de las esquirlas, queda Wilckens con las piernas destrozadas impidiéndole el escape, finalmente es capturado. Al tiempo dentro del penal, se encontrará su cuerpo sin vida. Hoy es un Mártir. Quienes lo conocían, aseguran que murió gritando: ¡Que viva el trabajador, que viva la anarquía!


Espero que no los haya aburrido con mi tardía denuncia. Sépanme disculpar, es que se lo prometí a mi tío abuelo.

Hoy me voy a dar el atrevido lujo de firmar con un seudónimo literario: Alejandro Riera.


(Esto es algo que escribí hace un par de años y que nunca imaginé que su divulgación iba a ser producto de casos similares al de este relato, con la abrupta diferencia de unos 90 años después. Pero como en muchos de los campos argentinos sigue vigente la ley que hizo al granero del mundo, es para mí menester la publicación de esta mezcla de fantasía y realidad que espero sirva para entender cuan diferentes somos de aquellos que repiten hasta el hartazgo que: “el campo somos todos”)

jueves, 16 de diciembre de 2010

"Se Trata de Personas"


La “Trata de Personas” consiste, básicamente, en la captación y traslado de personas con fines de explotación tanto de hombres, mujeres como niños, en la mayoría de los casos con fines de prostitución, de extracción ilegal de órganos o tejidos humanos. Y es un tema del que creo que poco se habla y casi nada se sabe. Cada vez que me cruzo, sin querer o no, con noticias o informaciones al respecto me causa gran bronca e impotencia. Creo que estos deben ser algunos de los motivos por lo cuales me surge escribir sobre este tema.
Si bien la promulgación de la Ley 26.364 sobre la Prevención y Sanción de la Trata de Personas y Asistencia a sus Víctimas, aprobada y promulgada en abril del 2008, ayudó y ayuda a las investigaciones, sanciones y asistencias respectivas pero, obviamente, no es suficiente. Sobre todo teniendo en cuenta que Argentina es un país de captación, destino y explotación de las victimas; todo el circuito tiene lugar en Argentina.
Con esto no estoy queriendo decir que sea una problemática exclusiva de nuestro país, porque quienes conocen algo al respecto sabrán que es una problemática que se da a nivel mundial, y que las mafias más importantes que trabajan con esto lo hacen a nivel internacional e intercontinental.
Ahora, cuando uno ve, lee o escucha sobre estas cosas se hace una pregunta que se responde casi automáticamente: ¿Por qué pasa esto? Porque es un gran negocio. Y sí, con las vueltas que ha dado el mundo, no es de sorprender que existan personas que busquen y encuentren la manera de adquirir dinero y poder en demasía a costa del sufrimiento, vejación, humillación, abuso y violación de otras personas.
¿Personas dije? Bueno, el negocio es tan grande y existen muchísimos casos que quedan encajonados o impunes porque, justamente, no son solamente personas sino redes u organizaciones (y en muchos casos con gran poder) las que están detrás de este negocio.
También considero que la existencia de casos así no es gracias, solamente, a estas aberrantes organizaciones y a los casos de “justicia” que mira para otro lado. Considero que es algo más complejo. Quién pueda estar leyendo esto dirá: ¿Y yo que tengo que ver o que puedo hacer al respecto?
En este sentido, sé que existen movidas de personas que tratan de sacar los papeles que se suelen colgar en teléfonos públicos, paradas de colectivo (que se entregan en mano también) con la idea de que “si no hay oferta no hay demanda”. Movida que suele ser algo peligrosa porque las mafias que están detrás de esos “papelitos” se encuentran al asecho. Además, ya que hablamos de oferta y demanda y de la familiaridad que puedan tener los lectores y lectoras con esta problemática, no podemos ser tan tontos de pasar por alto de que este negocio se sustenta por las personas que acuden a esas redes de prostíbulos y pagan por tener sexo con una de estas victimas. Y ese cliente podes ser vos o alguien que conoces muy bien. Es decir, no pensemos que es algo ajeno o que nunca nos va a tocar de cerca porque vos podes estar incluido/a en cualquier parte de la cadena y del negocio mismo.
Asimismo, creo que la circulación de información al respecto es muy importante porque entiendo que, más allá de los casos de secuestros a la fuerza, la mayoría de casos de captación de víctimas se dan por promesas de trabajo por personas que conocen al momento de la promesa laboral. Lo que, además, deja entrever que la víctima debe estar en situaciones extremas. Pero no es la única manera, las técnicas que utilizan van desde el noviecito que la obliga a prostituirse, hasta padres que entregan a sus hijos/as a estas personas por grandes deudas que tienen con ellos; sí, increíble pero cierto.
No soy un experto en la problemática pero mi intención era de ayudar a informar a quienes no estén al tanto y de ponerlo como disparador para que lo pensemos y comentemos, pero sobre todo que actuemos desde donde podamos para que estas cosas no sigan sucediendo.
Fer Irigoyen

Oficina de Rescate y Acompañamiento a Personas Damnificadas por el Delito de Trata de Personas - (011) 5300-4014 / 5300-4042 – oficinarescate@jus.gov.ar

sábado, 11 de diciembre de 2010

"Necesito hablar de Mauricio Macri"

Micky Vainilla

Mauricio Macri es campeón del mundo en abordar temas de forma superficial, básicamente de eso se trata y se ha tratado toda su plataforma política. Pero lo ocurrido en el parque Indoamericano en estos días es la gota que rebalso mi vaso.

Para tratar de entender el cerebro de Macri (para entender el problema Macri, para dejar de lado la superficialidad) tendríamos primero que hablar de su progenitor.

De ese italiano que llegó al país, como muchos otros, perseguido por la segunda guerra, el hambre y los piojos. Que inmediatamente comenzó a trabajar de obrero para así poder forjar todo eso que hoy es. Pero que indudablemente fueron los años de plomo, los que lo catapultaron a lo más alto del establishment local. En esos años, apenas antes de que los militares entregaran el poder a la democracia alfonsinista (1982), hicieron un último gesto antipatria, la última de las entregas; junto a toda la cartera económica del momento (Roberto Alemann, Martínez de hoz en la idea y Cavallo en el Banco central), por alguna cipaya razón decidieron transferir la deuda de empresas privadas argentinas a la deuda pública, es decir: anexaron la deuda privada a la pública. En un trís la deuda externa argentina había sumado a su cuenta unos flamantes 40.000 millones de dólares provenientes de empresas como las de Franco Macri entre muchos otros (como la Sevel, actual Peugeot; Simeco, empresa costructora por él fundada y precursora de las hoy Dicasa, Iecsa). Por supuesto que aquí la intervención estatal fue bien recibida.

Pero he aquí un desmemoriado jefe de gobierno que ha olvidado que su padre tiene mucho que ver en tanta indigencia. Indigencia a la cual Mauricio se refiere de forma xenófoba, olvidando que su padre también fue un inmigrante sin techo

Sería bueno que este intendente vaya sabiendo que si Argentina ha logrado ser algo, es en gran medida, gracias a los inmigrantes. Si fuimos el granero del mundo, fue gracias a la sumisión de los inmigrantes; si Perón llevó a cabo la ISI (industrialización por sustitución de importación) fue gracias a los inmigrantes; Puerto Madero fue levantado con mano de obra migrante, mano de obra de la vecinísima villa 31. Aunque el problema de Mauricio no es la migración en si, sino que los hoy inmigrantes no tienen el aspecto europeo de los anteriores, lo que nuevamente pone en manifiesto su abrupta ignorancia.

Pero sepa mi estimado que migrar libremente es uno de los derechos humanos que conforman al pacto San José de Costa Rica, y que usted como dirigente tendría que saberlo. O al menos tener la intuición.

El hecho de que un centenar de personas tomen terrenos estatales, no tiene nada que ver con la delincuencia, que de seguro los hay como también los hay en Puerto Madero. Esto es más profundo, aquí hay gente que no tiene donde vivir, que a pesar de que trabajan no tienen acceso a una vivienda. Problema no resuelto ni por el gobierno de la ciudad ni por el gobierno nacional (y que éste último además, me parece oportuno remarcarlo, tiene una cordial relación con Franco Macri, quien hace lobby para Argentina en China). Que no han sabido frenar ni regular los altísimos precios de ventas y alquileres. Que mucho hicieron para fomentar que cada casa tenga su plasma, pero poco para la adquisición de viviendas de los asalariados.

Aquí hay gente disconforme manifestándose, con hijos, bebes en brazos, que definitivamente no tienen ganas de estar pasando eso malos momentos, pero están hartos cansados de que nadie los escuche, de que les tomen el pelo. De ver por la televisión a su Jefe de Gobierno anunciando que recupero el teatro Colon “para todos los argentinos”. De saber que el gobierno macrista ha destinado más dinero del presupuesto porteño a negocios financieros que a desarrollo social, y los resultados son estos.

Cuando Mauricio quiere meter bala a estas personas que no tienen donde vivir, no puedo dejar de pensar en la ironía que nos presenta la vida. Qué justamente sea el hijo de uno de los máximos artífices de nuestra deuda el que les hable de ética ciudadana a los sin techos. Que no tienen casa pero que igualmente le deben alrededor de 3.500 dólares cada uno (porque esto es más o menos lo que debemos cada uno de los argentinos a las entidades internacionales de crédito) a una entidad financiera llamada F.M.I para saldar una deuda contraída por papá Macri y gente de su estirpe. Dinero que jamás llegó al pueblo en ninguna de sus formas. Una deuda ilícita, que como bien dijo el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, se les debe una explicación a los pueblos latinoamericanos.

Entonces es cuando les dice que “no va a negociar con personas que han cometido un delito”, y es cuando a mi se me desata el ombligo de risa. Una persona que no conoce el sanguche de mortadela, nunca escucho Rock y estudio en la UCA (a esto último no lo se, pero lo presiento) les habla de ética a personas que no tienen casa y tienen hambre. Una ética que de seguro no tuvo ni tiene su padre, quien económicamente esta salvado; entonces porqué esperar que la tengan personas que ven al futuro como una palabra lejana e inentendible.

Permítaseme decir algo acerca de la delincuencia, palabra que junto con inseguridad estremecen a mi sociedad: yo creo que en las cárceles existe una gran cantidad de buenas personas que les ha tocado pasar por malos momentos, circunstancias no deseables, perejiles, ladrones de gallinas, rehenes de malas políticas.

En cambio, Franco Macri hace lobby en China, Cavallo da clases de economía liberal en EE.UU., Menem es protegido por sus honores de diputado. Yo creo que estos son verdaderos delincuentes: personas que teniendo la posibilidad de elegir, de ser éticamente correctos, de encontrarse en extraordinarias circunstancias, igualmente optan por quebrantar la ley moral y escrita, por cagarle la vida millones de personas. Eso es delincuencia.


Facundo Riera

sábado, 27 de noviembre de 2010

"Desmanicomialización: Me paso algo..."

Me pidieron que escriba algo sobre desmanicomialización. Esta persona me hizo este pedido porque también le pasó algo, no sabemos cuál fue el disparador pero algo le pasó.

Cuando empiezo a pensar y sentarme a escribir sobre desmanicomialización tengo la sensación de no tener ni una sola certeza, y eso es lo que me pasa. Si bien podría ponerme a enumerar los tips que la explican claramente, siento que con eso no pasa nada (hoy 25 de Noviembre del 2010 se aprobó en el Senado la Ley Nacional de Salud Mental que incluye muchos elementos que pregona la Desmanicomialización; palabra que la Institución Microsoft Office y su Word todavía no aprobó y por ende no reconoce).

Me dan ganas de empezar contando una situación en uno de los servicios. Esta escena supongo que es real, pero seguramente también tiene detalles ficticios. Supongamos que dentro del hospital Borda hay una organización con fines artísticos y desmanicomializadores. Supongamos que en esa organización hay talleres con distintas disciplinas artísticas. Supongamos que en uno de esos talleres se hace Circo, y que ese taller tiene su espectáculo. Supongamos que uno de los integrantes tiene ganas de empezar la primaria y les pide a los coordinadores que lo ayuden. Supongamos que se consigue un espacio donde empezar inmediatamente a estudiar, supongamos que este lugar queda a 7 cuadras del hospital, supongamos que este lugar no tiene las trabas burocráticas características de toda institución educativa. Supongamos que las maestras le dicen a este integrante que puede empezar ya, que los horarios los van manejando en función de las necesidades de cada quien, que los van programando día a día, que no hay que anotarse en ningún lado para pedir vacante, que no hay que llenar ningún formulario, que no hay que pagar. Supongamos que lo único que se necesita para ir a estudiar es el deseo.

Supongamos que los coordinadores ingenuamente van a comunicarle esta noticia al jefe de servicio del "tallerista" en cuestión. ¿Para qué? Para trabajar en equipo, para acompañarlo en este proceso, para que se empiece a mover, para que recupere algo de sus herramientas perdidas en el otro proceso, el de institucionalización. Para que recupere algo de su autonomía, para que pueda valerse por sus propios medios, para seguir dándole cuerda a ese deseo que él se ocupo de volver a mover. Para que pase algo (la letra cursiva me da a movimiento).

Las primeras respuestas fueron: “es muy lejos”, “no tiene el DNI para inscribirse”, “el ciclo lectivo empieza el próximo año”, “no puede valerse por sus propios medios”, “necesita la autorización del juez” ,“su psiquiatra está de vacaciones” ,“el jefe de servicio tiene licencia prolongada”. Se trataban de los queridísimos infaltables argumentos burocráticos. Fuimos eludiendo una a una cada respuesta: “queda a 7cuadras”, “no necesita inscripción, es un centro cultural”, “empieza cuando tenga ganas”, “estuvimos 10 días de viaje y se manejo de manera independiente”, “con la firma suya puede salir”.

Parecía que estábamos a punto de quebrar lo burocrático con la gambeta del deseo, estábamos felices, algo se movía, encontrábamos respuestas, no podíamos parar, estaban Pasando cosas. Hasta que…

La respuesta fulminante de la jefa de servicio, las que nos dejos sin más argumentos, sin aire, congelados en la eternidad del pabellón, la que nos volvió a manicomializar fue: “No. Le puede pasar algo”.

¡La respuesta desbastadora! A ella no se le resiste ningún argumento. Atenta contra el deseo, contra el movimiento, contra la desmanicomialización, contra la vida. Mejor que quede todo igual, así no pasa nada. Que no nos pase nada.

Que no pase nada anuncian los noticieros masivos de comunicación. Que no pase nada gritan los vecinos reclamando Seguridad. Que no te pase nada aconseja una madre cuando vas a salir fuera de casa. Que no les pase nada gritan los docentes y directores a sus alumnos en los recreos.

Por las dudas que no pase nada es el discurso del sentido común. Que no pase nada es el discurso de la Modernidad, el discurso de la razón. Esa razón que con sus cuerdas cordura corderos. Que no pase nada; es que no pase nada fuera de lo esperado, fuera de lo previsto, de lo convencional, fuera de lo común, de la norma, de lo tácito, del destino, de lo subyacente, de lo obvio, de lo natural, de los mandatos. Que no pase nada no da lugar a la sorpresa, a lo imprevisto, a lo diferente, a la incertidumbre. Que no pase nada nos condena. Que no pase nada nos vuelve a encerrar en los manicomios, en las cárceles, en las escuelas y en las familias. Que no pase nada nos encierra en el rotulo más estigmatizante, en el del deber ser.

Que no pase nada es que nos tienen que pasar las instituciones con sus certezas. Que no pase nada es poner piloto automático al consumo. Que no pase nada es peor que morir, es la muerte del deseo, uno cree que vive eligiendo y el único que elige es el imperativo “que no te pase nada”; porque para que no te pase nada viviendo hay que camuflar la vida. Que no pase nada es la manicomialización en su grado mayor de exponencia. Es la manicomialización, porque es la quietud de los cuerpos.

¿Cómo esta doctora no va a pregonar “que no pase nada”?, si a ella no le pasa nada.

Iba a hablar sobre desmanicomialización, contar un poco sobre las ideas, los conceptos. Las casas de medio camino, las internaciones a corto plazo y como último recurso, evaluadas por un equipo interdisciplinario, la decisión y libertad de las personas, el derecho a la vivienda y el trabajo, la prohibición de nuevos manicomios, la atención de la salud mental en hospitales generales, la atención ambulatoria domiciliaria, el vínculo con los lazos familiares y sociales. Pero esto se puede buscar, se puede leer, se puede repetir como el padre nuestro. Muchas de las cosas que ya dice la ley 448. Una ley promulgada hace diez años y que no pasa nada.

Me pasa esto. Me pasa contar una situación real con algunos toques ficticios. O quizás al revés, invente una historia con condimentos y pasajes de mis visitas hospitalarias. Quizás sean momentos donde habría que dejar de seguir repitiendo discursos, leyes y palabras vacías. O quizás no. No vaya a ser cosa que Nos Pase Algo.


Por Fernando Stivala

martes, 2 de noviembre de 2010

El fenómeno llamado Florencia Peña

La pintura se llama “Mujer de Nicaragua” y pertenece al artista
nicaragüense, Roberto Loaisiga Mendez. Quien se autodefine
como poseedor de una mano izquierda que tiene la verdad y
una mano derechael pincel.


Quizá parezca raro que me ponga hablar de Florencia Peña, pero esta heroína es todo un ejemplo de algo que hoy está pasando. Está invitando a pensar.

Aunque ante todo debo confesar que Florencia Peña, como actriz, jamás me gusto. No por su calidad como artista, sino los papeles que siempre interpretó. Algo que de seguro siempre han sido éxitos para el público que la caja boba abraza, que, con el pretexto de que llegan a sus casas cansados y sin ganas de pensar, terminan mirando cualquier saltimbanqui. No para mí, soy más exigente a la hora de mirar televisión. No es alarde, simplemente que “no llego tan cansado”.

Pero he aquí una persona que me demostró que debía meterme mi prejuicio en el culo. Una persona que de seguro levanto la bandera del alicaído género femenino a donde se merece. La verdad que estoy podrido de programas de televisión en donde la mujer lo único que puede y debe hacer es mostrar su voluptuoso cuerpo contorneándose para que hombres cansados y sin ganas de pensar puedan calentarse, porque sus mujeres con olor a cebolla en las manos y con olor a familia, ya no lo hacen.

_ ¡Pone Tinelli vieja, haber quien está!

_ ¡Mira vieja, el puto de Ricky Fort!

Dicen que Florencia es Kirchnerista, dicen que le pagan, dicen que ya no es más la cara de los pañales, porque dicen que se declaro a favor del aborto y dicen que eso es ser kirchnerista, dicen que es una resentida. Porque sino, no podría decir lo que dice.

Florencia dejó de mostrar las tetas y el culo, y comenzó a pensar por ella misma, comenzó a decir lo que le parece acerca de la política, acerca de la historia argentina, acerca de los medios de comunicación, acerca de la cultura. Pero como siempre digo: a las personas no le gusta que alguien hable en serio, los payasos no pueden llorar. Y sobre todo, si ese payaso que un día habla, mueve la estantería moral de quienes no esperaban oírlo.

Habla de todo eso, con mucha idoneidad, y al macho panzalarga tirado en el sillón, control remoto en mano, no le gusta. Tiene que volver a ponerse en bolas y festejar las celebres frases chabacanas de Franchella. Florencia hizo a su joven edad, lo que una gran cantidad de mujeres, que precisamente hoy la critican, no logran hacer en toda una vida. Esta personita piensa por si misma, seguramente disiente en muchos temas con su marido, lejos de ser sumisa como la gran mayoría de mis vecinas de su misma edad. Madres vacías que no tienen otros quehaceres que el gym, y las casas de ropas… ah y buscar sus nenes a la salida del cole. Gastando el dinero de sus maridos porque ser una esclava mental tiene precio, ratonándose con otros, porque sus fantasías son esas, no pueden ir más lejos, porque no conocen más lejos, no han comenzado a pensar y dudo que lo hagan. Conozco mujeres que no pueden hacer una crítica objetiva a la presidenta, una critica que vaya más allá de su vestuario.

_ ¡Mira la yegua como se viste!

Nadie me lo cuenta, mi campo de trabajo es la calle.

Muchas veces me he preguntado por qué la totalidad de los filósofos, con contadísimas excepciones, son hombres. ¿Es qué pensar el mundo le corresponde únicamente al varón? O, y por esta me inclino, a pesar de estar en el siglo XXI arrastramos hasta hoy el machismo del medioevo. ¿Tanto nos cuesta entender que una mujer critique un orden establecido?

Nada más excitante que una mujer con ideas. Nada más triste que una mujer bailando en tinelli, y que encima dice hacerlo, por un sueño. Cuando en realidad no es otra cosa que prostitución.

No estoy descubriendo nada nuevo al decir esto, todos sabemos que en nuestra sociedad, las mujeres como Florencia no pueden ser sujeto, sino objeto.

Mirtha Legrand, a quien prontamente le llegará el estoico guadañazo de la Parca, todavía no ha hecho una reflexión propia, todo tiene que ver con su entorno, con su estilo de vida, con el diario que le dice qué pensar, con la radio que le dice cómo pensar y con “latele” que le dice cuando pensar. Como así también influyen en sus deliberes el canal para el que trabaja o las amistades vivas que aún le pueden llegar a quedar. Sin embargo no recuerdo que la hayan criticado cuando halagaba la inteligencia del ministro de economía, en su momento, Domingo Cavallo; o tampoco de encarnecidos insultos hacia Susana Giménez, cuando invitaba a votar por Menem.

Florencia tuvo y tiene una revolución interior, que le comprendo perfectamente. Más allá de que defienda un gobierno con el cual difiero, lo está haciendo con total convicción, lo noto en sus palabras, en sus gestos, en sus ideas. Porque este gobierno, nos guste o no, ha movido eso, ha revolucionado a muchas personas, hemos aprendido a discutir política.

Muchas veces he leído sus artículos en el diario Tiempo, y son muy buenos, sobresalta su inteligencia. Sería buenísimo que sea el ejemplo para muchas otras que están ahí, agazapadas, atiborradas de ver como las publicidades las insultan, las denigran, las rebajan de sobremanera. Ella lo hizo, se cansó y bienvenido sea.

Pero claro: Florencia Peña, para contra marcha de esta sociedad, no sólo es mujer, sino y lo que es peor, es que no vacila en sentarse a la izquierda.

Facundo Riera

sábado, 30 de octubre de 2010

Tiempos Violentos


En la facultad, el flaco siempre me dice que tengo que escribir acerca del conflicto Gobierno-Clarín, le digo que es complicado porque lo tendría que hacer desde un sesgo fuertemente antimedios como la que sostengo y esto quizás se interprete como un aval hacia una administración, que como ya he dicho antes, no me sienta bien; le digo que igualmente algún día de estos lo voy a hacer. Hoy, el día me atropello con la muerte de Néstor Kirchner y me pereció que era el momento para hablar de algo que de seguro le llevó los últimos días de su vida. Lo siento si no los hago llorar, pero para eso ya está “latele”. Les voy a hablar de algo que este mortal, al igual que muchos presidentes latinoamericanos, tratan de combatir: el libre mercado que pregona por una ausencia total del Estado.

Abordar el tema Gobierno-Clarín de forma aislada del contexto internacional es incompleto. Esto es solamente un vagón de todo un tren llamado capitalismo, que como consecuencia de su natural ineficiencia, está dando los típicos manotazos de ahogado. No es solamente en Argentina donde los medios de comunicación, repudian las intervenciones estatales que atentan contra la libertad de mercado. Entonces se declaran, abiertamente, como los principales opositores. Esto está sucediendo en todo el mundo, sobre todo en los países más industrializados, donde el sistema también está mostrando sus talones de Aquiles: En EE.UU. los desempleados llegan a los 15 millones (si hasta se robaron la plata reunida, por artistas internacionales, para las victimas del Katrina, 150 millones; la corrupción no es solamente argentina como Clarín nos propone). Francia necesita que sus trabajadores trabajen tres años más antes de jubilarse. Inglaterra anuncio una reducción del gasto público más grande de su historia (130 mil millones) junto con medio millón de puestos laborales. En Alemania, su primera ministra, Ángela Merkel, les advirtió a los bancos que serán ellos mismos los que deberán financiarse en casos de quiebras. España y sus desocupados son el dolor de cabeza de Europa. A Grecia le han soltado la mano y ya ni siquiera es un dolor de cabeza; su riesgo país iguala el argentino y va en camino a superarnos. A todos estos presidentes, también los atacan los medios de comunicación, que han mal interpretado a Darwin modificando su teoría acerca de la supervivencia del más apto, por el más rico.

Se podría decir que los únicos países exentos de este deterioro son los, por estos días famosos, BRIC (Brasil, Rusia, India, China) países que recién se están incorporando a las economías de mercado, es decir: sus millones de ciudadanos están maravillándose con lo que el capitalismo les ofrece, algo para ellos nunca antes visto. Miles de millones de personas que aun no le han visto los colmillos al lobo.

¿Los tendré que esperar?

Pero en todos los demás, donde el lobo ya es un perro pulguiento: los medios de comunicación trabajan arduamente en contra de las políticas intervensionistas de los países y siempre a favor del libre mercado. Si hasta en Brasil, donde Lula tiene un 85 % de aceptación, los medios también lo defenestran. No hay que ser un brillante cerebro para entender que el problema es sistemático, y que según ellos hay que defenderlo a como de lugar. Entonces, como resultado de este apresurado afán, quedan al desnudo sandeces y contradicciones que uno, lamentablemente, tiene que oír, leer y ver. Como por ejemplo, un diario Clarín (del pasado Sábado) en que luego de haber despedazado las políticas argentinas llevadas a cabo por la cartera económica, dentro, en un suplemento anexo del New York Times, pero del mismo diario, se deleitan con los análisis de Joseph Stiglitz (economista norteamericano y premio Nobel, reconocido por sus sagaces criticas al sistema capitalista financiero, “no productivo”) a quienes muchos países recurren para que este los asesore: entre ellos Argentina y el mismísimo EE.UU.

Clarín dice: “Suiza es la economía modelo”. Es que el secreto bancario es muy rentable.

O como en el diario La nación de algún día de estos que luego de haber criticado la falta de interés de este gobierno por la minería a cielo abierto, un par de paginas después, halagan la economía chilena, como si estos se dedicaran a la industria de la bioingeniería. Y como seguramente cada uno de nosotros encontramos, todo el tiempo, contradicciones, inconsistencias, ambigüedades, pelotudeces que insultan nuestra inteligencia y que hasta al más políticamente escéptico le daría ganas de correr a darle un caluroso abrazo a la presidenta.

Diario La Nación dice: “El petróleo continua poniendo precio a las cosas”. Sobre todo a las personas.

Se ha declarado la tercer Guerra mundial: los medios de comunicación defensores y dueños de grandes intereses, contra el populacho de cada país que intenta sobrevivir como puede. Donde los ideólogos militares, ahora son tecnócratas; los soldados, ahora son periodistas y para disfrazar su cipayismo han encontrado nombre: información con opinión; pero las victimas, siguen siendo los pobres. Periodistas traidores incapaces de criticar un sistema elitista, excluyente por naturaleza.

Los invito a razonar algo: se suele decir que si las personas no son reguladas por normas impuestas desde el estado, se viviría en una total anarquía, ya que muchos desconocerían los valores morales y estos alterarían el sistema. Pero no obstante un sistema integrado, dirigido e ideado por personas, sí puede ser libre, totalmente anárquico. Lo que es un error, porque si la persona de forma individual necesita reglas, es una obviedad que un sistema diseñado por personas reguladas también requiera ser regulado ya que la ética sigue en juego y por ende también se puede ver perjudicado el sistema. Por ejemplo: un fabricante de ceniceros (algo muy necesario por cierto) tiene como costo por unidad producida $10, en la que con una ganancia del 40% (algo mas que aceptable) hace al precio final del producto de $14, pero resulta que este ve que nada ni nadie lo controla, encima no hay competencia, entonces decide ponerle un nuevo precio final a su cenicero: $20, aquí también existe violación de los valores éticos, este fabricante ha decidido robarnos. Espero que se entienda la idea.

Esta falta de escrúpulos hizo a la burbuja inmobiliaria, esto llevo al quiebre de la economía capitalista.

¡Que esperaban estúpidos! Alguien tiene que trabajar.

Estas cosas me permiten entender perfectamente que la ley de medios, aprobada por el congreso, aún esté trabada por la Suprema Corte de Justicia. Porque se esta lidiando con intereses internacionales y porque nada más ni nada menos, esta en juego el capitalismo y sus métodos. Está en juego la posibilidad de continuar viviendo de comisiones, de rentas, de intereses. Entonces se va a tener que trabajar, producir. Algo que de seguro no saben y no quieren. Los asusta la idea de tener que levantar una pared, cosechar una papa, pasar tiempo con sus hijos, hacerle el amor a sus vacías mujeres.

“Los tecnócratas dicen que un niño come dos veces y otro niño come ninguna, entonces para los tecnócratas, todos los niños comen”.

Cómo es posible que un diario que hizo mierda la libertad de pensar de la clase media trabajadora a lo largo de todo un siglo, dicen que ellos están sufriendo un fuerte abuso a su libertad de prensa. Dicen eso luego de escribir diarios enteros compuesto por enérgicas críticas y denuncias al gobierno, donde la gran mayoría ni siquiera son verificadas antes de ser volcadas a las hojas. Tan estúpidos nos creen. Es evidente que este gobierno tiene puntos en los que flaquean, pero seguramente no son los mismos que dice Clarín y La Nación. Los míos son, por ejemplo, el haber pagado deuda a los organismos internacionales de crédito, mientras tanto Iván, a tres cuadras de la casa rosada, pedidor incansable de comida pare él y los suyos. A mi me interesa la educación y la cultura, y Clarín sabe que si eso prosperara, su diario lo leería Macri y nadie más.

Obama puede consultar a Stiglitz o a cualquier otro economista keynesiano que quiera, pero debe que entender que quienes dirigen EE.UU. es el conglomerado de banqueros y petroleros texanos, representados por Bush. Cristina puede consultar a Stiglitz o a cualquier otro economista keynesiano que desee, pero debe entender que quienes deciden el país son los semejantes de Bush en argentina, representados por estos diarios. ¿No ha sido así siempre?

“Los marines se proponen, ahora, erradicar el hambre y bombardean de la línea del Ecuador para abajo”

Estos diarios no vacilan en bendecir la acción del Dios todo poderoso, dicen que ahora si se va a terminar con el hambre, porque los yankis hacen las cosas bien en serio, no como acá: país de mierda, tercermundistas del orto, sudacas culos sucios que no quieren trabajar, no respetan las leyes, no pagan los impuestos, cortan una calle porque violan y matan a una nena de 8 años, piden juicio y castigo a unos viejitos que ya no pueden ni moverse, que ni siquiera tienen respeto por periodistas como Neustad, empresarios como Yabrán, productores como Biolcati, políticos como Duhalde, divas como la Chiqui, curas como Grassi, primera dama como la Chiche, abogados como el de Grassi, policías como Patti, militares como Galtieri, intelectuales como Aguinis, prócer como Roca, artistas como Tinelli.

A la memoria del ex Presidente, y “Secretario General de Unasur”, que sin lugar a duda fue para mí y para millones de personas, el referente de la resistencia, que comprendió mejor que otros políticos, que el bienestar general es la base para el bienestar individual y no al revés.

Facundo Riera

miércoles, 6 de octubre de 2010

"Con la cruz en la frente"

Me considero una persona “anti-iglesia” por decisión adulta. Aunque, en mi infancia y adolescencia, mi madre y mi abuela hayan hecho todo lo posible para que nunca deje de frecuentarlas; aunque sea para mirar los techos y la hora cada dos segundos, pero que vaya.

Asistiendo a una escuela católica, inmediatamente seguida de una enseñanza secundaria también bañada en los lazos divinos y vengativos del señor. Y, por si fuera poco, una educación teológica de 5 años en una parroquia extracurricular, para afianzar en mí al niño Jesús. Para no ser tentado por las diabluras típicas de la edad. Para desechar de cuajo esas ideas perturbatorias que comenzaban a habitar mi mente producto de precoces compañeritas con las cuales ya no quería jugar más al pinto.

En fin, para que nunca piense y vea de forma filosófica al mundo, sino siempre a través del ojo de la cerradura de la iglesia. Donde, toda duda existencial es evacuada por simplistas respuestas como: “el Señor sabe por qué hace las cosas”, “es sabio”, “todo lo ve”, “es magnánimo”, “omnipresente”, “omnipotente”, “inmenso es el amor de Dios”.

Pero lo bueno de crecer (si tiene algo de bueno), es que uno deja de ser presa fácil de los adultos que nos quieren imponer sus formas de pensar, de ver, de vivir.

Hace no mucho me cruce una gran cantidad de jóvenes arriados por sus profesores a una marcha en protesta por la ley de matrimonio civil homosexual, frente al congreso. Y la verdad que para regocijo de mis pensares, esto no hizo más que poner en evidencia la manipulación adulta sobre jóvenes a los cuales les prohíben el libre albedrío en temas tan delicados. Que quizás, ni siquiera años sino meses, puedan arrepentirse de su participación en esa quita de derechos. ¿Bajo qué derechos un adulto, le impone su pensamiento a un niño? Únicamente bajo el autoritarismo de una iglesia medieval, troglodita, mentalmente estrecha y por si fuera poco, mantenida como fruto de su improductividad (y por decreto constitucional que apresuradamente en el artículo 2 ya lo pone de manifiesto).

No puedo hacer la vista gorda ante tanta injusticia practicada por esta pandilla. No puedo tolerar ver libre al padre Grassi luego de que se haya probado que efectivamente llevó a cabo sus abusos homosexuales a jóvenes indefensos, olvidados por un estado ineficiente y raptados por una iglesia pedófila para fines sádicos. Y que, irónicamente vive frente a la fundación, riéndose en la cara de esos jóvenes que se armaron de valor para contar tales abusos. Recordándoles que aún sigue libre, qué por más que lo hayan enjuiciado y encontrado culpable, igualmente es impune. Qué quien lo avala es ni más ni menos que la Iglesia católica argentina; la misma que avaló, participó, ideó, celebró los tantos golpes militares y que no puede darse el lujo de verlo tras las rejas. Eso significaría que Grassi es culpable de todos y cada uno de los casos de abusos por los cuales la iglesia lo defendió a rajatabla.

Una iglesia incapaz de realizar un meaculpa, de pedir perdón a la sociedad por tanto daño causado.

Sociedad que por más tinellizada que se encuentre, nunca espera que dicha agresión provenga de este sector, algo jamás pensado. Pero que igualmente una vez al tanto, prefiere omitir. Hipócritas capaces de repudiar un gobierno democráticamente elegido, pero incapaz de cuestionar una iglesia impuesta.

Muchas veces me pregunto: ¿qué diría mi creyente y justa abuela, ante esto? La misma que me recordaba a Hector “Bambino” Veira como un abusador, pero que luego, la desmemoriada sociedad lo hace suyo nuevamente (si lo viera hoy, hasta tiene un libro varias veces editado). La que siempre le criticó a Maradona su falta de hombría al no reconocer su hijo. La que insultaba a Menem cada vez que este aparecía en televisión. Y la que seguramente desde donde sea que se encuentre, señala a Rodrigo “Hiena” Barrios como asesino y no como campeón de mundo.

Pero más allá de este nostálgico recuerdo personal, me es muy difícil continuar en la fe luego de que en Brasil se haya destapado la hirviente olla. Dándose a conocer “el manual para abusos sexuales” distribuidos por y entre el clero brasilero. Donde según se sabe hay más de 1.500 casos de abusos a jóvenes huérfanos. Ya que este es uno de los principios que rige a este manual: la vulnerabilidad y el desamparo de estos jóvenes, la incansable búsqueda de una figura paterna que los proteja facilitará el acercamiento a ellos, paulatinamente se irá ganando su confianza, para luego si, poder abusar.

Lo siento, pero hasta aquí llegue: no puedo compartir una sociedad con esta despreciable lacra. Preferiría convivir entre monos en la selva, donde seguramente esto no tenga lugar. Me repugna el hecho de saber que fue esta iglesia la que me bautizó, comulgó, confesó y que me hizo golpear el pecho culpándome de todas las dolencias de la sociedad. Quizás, en menor medida, sea algo así como enterarte de quien te crió, es precisamente quien te rapto. No quiero compartir nada más con ellos. Que anden sueltos y camuflados dentro de una sociedad que los reconoce y respeta me hace dar arcadas. Algo de seguro, descabellado.

No poder discutir con personas que no profesan el pensamiento propio o la razón lógica, sino únicamente lo que les dijeron que uno dijo hace miles de años a doce personas y que cada una de estas lo interpretó como les vino en gana, hace que mi intento por parlamentar este muerto antes de nacer. Es decir, el hecho de que no podamos debatir seriamente como Estado, aquello que nos acompaña como iglesia.

Seguramente se me acuse de generalizar, de meter a todos en una misma bolsa, de olvidarme de honrosos curas como el padre Mugica o los reconocidos curas villeros entre muchos otros, pero permítanme explicar algo: si sumamos todos los buenos y verdaderos curas del mundo con sus cuantitativas y cualitativas obras; pero que igualmente no son capaces de repudiar a sus depravados colegas desde dentro de la institución, si no pueden exigir la expulsión de los inescrupulosos que se camuflan de lo más preciado que tienen las personas como mis madres; pues entonces nada de esto sirve. Si ellos no piden una seria reprimenda, lamentablemente están siendo cómplices de algo injusto y como tal, no merecen mi reconocimiento.

¿No fue así el surgimiento del Protestantismo acaso? un sector de la iglesia católica apostólica romana, acaudillada por Martín Lutero, protestando contra la holgazanería e hipocresía que mantenía el vaticano. De sus intervenciones en las guerras producto de Papas guerreros -a veces-y Papas civiles también guerreros –otras- cuyos intereses escapaban a lo meramente religioso. Religión que justamente hoy día, entre otras cosas, sus clérigos pueden casarse y tener hijos. Al cambio lo hicieron ellos desde adentro.

Facundo Riera