
En la facultad, el flaco siempre me dice que tengo que escribir acerca del conflicto Gobierno-Clarín, le digo que es complicado porque lo tendría que hacer desde un sesgo fuertemente antimedios como la que sostengo y esto quizás se interprete como un aval hacia una administración, que como ya he dicho antes, no me sienta bien; le digo que igualmente algún día de estos lo voy a hacer. Hoy, el día me atropello con la muerte de Néstor Kirchner y me pereció que era el momento para hablar de algo que de seguro le llevó los últimos días de su vida. Lo siento si no los hago llorar, pero para eso ya está “latele”. Les voy a hablar de algo que este mortal, al igual que muchos presidentes latinoamericanos, tratan de combatir: el libre mercado que pregona por una ausencia total del Estado.
Abordar el tema Gobierno-Clarín de forma aislada del contexto internacional es incompleto. Esto es solamente un vagón de todo un tren llamado capitalismo, que como consecuencia de su natural ineficiencia, está dando los típicos manotazos de ahogado. No es solamente en Argentina donde los medios de comunicación, repudian las intervenciones estatales que atentan contra la libertad de mercado. Entonces se declaran, abiertamente, como los principales opositores. Esto está sucediendo en todo el mundo, sobre todo en los países más industrializados, donde el sistema también está mostrando sus talones de Aquiles: En EE.UU. los desempleados llegan a los 15 millones (si hasta se robaron la plata reunida, por artistas internacionales, para las victimas del Katrina, 150 millones; la corrupción no es solamente argentina como Clarín nos propone). Francia necesita que sus trabajadores trabajen tres años más antes de jubilarse. Inglaterra anuncio una reducción del gasto público más grande de su historia (130 mil millones) junto con medio millón de puestos laborales. En Alemania, su primera ministra, Ángela Merkel, les advirtió a los bancos que serán ellos mismos los que deberán financiarse en casos de quiebras. España y sus desocupados son el dolor de cabeza de Europa. A Grecia le han soltado la mano y ya ni siquiera es un dolor de cabeza; su riesgo país iguala el argentino y va en camino a superarnos. A todos estos presidentes, también los atacan los medios de comunicación, que han mal interpretado a Darwin modificando su teoría acerca de la supervivencia del más apto, por el más rico.
Se podría decir que los únicos países exentos de este deterioro son los, por estos días famosos, BRIC (Brasil, Rusia, India, China) países que recién se están incorporando a las economías de mercado, es decir: sus millones de ciudadanos están maravillándose con lo que el capitalismo les ofrece, algo para ellos nunca antes visto. Miles de millones de personas que aun no le han visto los colmillos al lobo.
¿Los tendré que esperar?
Pero en todos los demás, donde el lobo ya es un perro pulguiento: los medios de comunicación trabajan arduamente en contra de las políticas intervensionistas de los países y siempre a favor del libre mercado. Si hasta en Brasil, donde Lula tiene un 85 % de aceptación, los medios también lo defenestran. No hay que ser un brillante cerebro para entender que el problema es sistemático, y que según ellos hay que defenderlo a como de lugar. Entonces, como resultado de este apresurado afán, quedan al desnudo sandeces y contradicciones que uno, lamentablemente, tiene que oír, leer y ver. Como por ejemplo, un diario Clarín (del pasado Sábado) en que luego de haber despedazado las políticas argentinas llevadas a cabo por la cartera económica, dentro, en un suplemento anexo del New York Times, pero del mismo diario, se deleitan con los análisis de Joseph Stiglitz (economista norteamericano y premio Nobel, reconocido por sus sagaces criticas al sistema capitalista financiero, “no productivo”) a quienes muchos países recurren para que este los asesore: entre ellos Argentina y el mismísimo EE.UU.
Clarín dice: “Suiza es la economía modelo”. Es que el secreto bancario es muy rentable.
O como en el diario La nación de algún día de estos que luego de haber criticado la falta de interés de este gobierno por la minería a cielo abierto, un par de paginas después, halagan la economía chilena, como si estos se dedicaran a la industria de la bioingeniería. Y como seguramente cada uno de nosotros encontramos, todo el tiempo, contradicciones, inconsistencias, ambigüedades, pelotudeces que insultan nuestra inteligencia y que hasta al más políticamente escéptico le daría ganas de correr a darle un caluroso abrazo a la presidenta.
Diario
Se ha declarado la tercer Guerra mundial: los medios de comunicación defensores y dueños de grandes intereses, contra el populacho de cada país que intenta sobrevivir como puede. Donde los ideólogos militares, ahora son tecnócratas; los soldados, ahora son periodistas y para disfrazar su cipayismo han encontrado nombre: información con opinión; pero las victimas, siguen siendo los pobres. Periodistas traidores incapaces de criticar un sistema elitista, excluyente por naturaleza.
Los invito a razonar algo: se suele decir que si las personas no son reguladas por normas impuestas desde el estado, se viviría en una total anarquía, ya que muchos desconocerían los valores morales y estos alterarían el sistema. Pero no obstante un sistema integrado, dirigido e ideado por personas, sí puede ser libre, totalmente anárquico. Lo que es un error, porque si la persona de forma individual necesita reglas, es una obviedad que un sistema diseñado por personas reguladas también requiera ser regulado ya que la ética sigue en juego y por ende también se puede ver perjudicado el sistema. Por ejemplo: un fabricante de ceniceros (algo muy necesario por cierto) tiene como costo por unidad producida $10, en la que con una ganancia del 40% (algo mas que aceptable) hace al precio final del producto de $14, pero resulta que este ve que nada ni nadie lo controla, encima no hay competencia, entonces decide ponerle un nuevo precio final a su cenicero: $20, aquí también existe violación de los valores éticos, este fabricante ha decidido robarnos. Espero que se entienda la idea.
Esta falta de escrúpulos hizo a la burbuja inmobiliaria, esto llevo al quiebre de la economía capitalista.
¡Que esperaban estúpidos! Alguien tiene que trabajar.
Estas cosas me permiten entender perfectamente que la ley de medios, aprobada por el congreso, aún esté trabada por
“Los tecnócratas dicen que un niño come dos veces y otro niño come ninguna, entonces para los tecnócratas, todos los niños comen”.
Cómo es posible que un diario que hizo mierda la libertad de pensar de la clase media trabajadora a lo largo de todo un siglo, dicen que ellos están sufriendo un fuerte abuso a su libertad de prensa. Dicen eso luego de escribir diarios enteros compuesto por enérgicas críticas y denuncias al gobierno, donde la gran mayoría ni siquiera son verificadas antes de ser volcadas a las hojas. Tan estúpidos nos creen. Es evidente que este gobierno tiene puntos en los que flaquean, pero seguramente no son los mismos que dice Clarín y La Nación. Los míos son, por ejemplo, el haber pagado deuda a los organismos internacionales de crédito, mientras tanto Iván, a tres cuadras de la casa rosada, pedidor incansable de comida pare él y los suyos. A mi me interesa la educación y la cultura, y Clarín sabe que si eso prosperara, su diario lo leería Macri y nadie más.
Obama puede consultar a Stiglitz o a cualquier otro economista keynesiano que quiera, pero debe que entender que quienes dirigen EE.UU. es el conglomerado de banqueros y petroleros texanos, representados por Bush. Cristina puede consultar a Stiglitz o a cualquier otro economista keynesiano que desee, pero debe entender que quienes deciden el país son los semejantes de Bush en argentina, representados por estos diarios. ¿No ha sido así siempre?
“Los marines se proponen, ahora, erradicar el hambre y bombardean de la línea del Ecuador para abajo”
Estos diarios no vacilan en bendecir la acción del Dios todo poderoso, dicen que ahora si se va a terminar con el hambre, porque los yankis hacen las cosas bien en serio, no como acá: país de mierda, tercermundistas del orto, sudacas culos sucios que no quieren trabajar, no respetan las leyes, no pagan los impuestos, cortan una calle porque violan y matan a una nena de 8 años, piden juicio y castigo a unos viejitos que ya no pueden ni moverse, que ni siquiera tienen respeto por periodistas como Neustad, empresarios como Yabrán, productores como Biolcati, políticos como Duhalde, divas como
A la memoria del ex Presidente, y “Secretario General de Unasur”, que sin lugar a duda fue para mí y para millones de personas, el referente de la resistencia, que comprendió mejor que otros políticos, que el bienestar general es la base para el bienestar individual y no al revés.
Facundo Riera